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el caso de los tickets restaurant

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En los últimos meses hemos visto una movilización brutal de los taxistas en contra de los VTC. La protesta ha sido un éxito en Barcelona, donde han conseguido lo que querían (que las principales empresas de VTC abandonaran la ciudad) y en Madrid un desastre (después de tres semanas de protestas no han logrado ningún cambio. Y sin embargo los usuarios se han quedado con una muy mala sensación.

Está claro que lo que querían los taxistas era una cosa: que desaparezca su competencia. Eso lo quieren todas las empresas de todos los sectores, es lógico. Pero cómo lograrlo es otro tema. Los taxistas han ido de frente, diciendo que querían trabas para los VTC. Y así no se hacen las cosas si quieres obtener sus objetivos. Recientemente he visto un caso similar, el de las agrupaciones de tickets restaurant, que quieren que se eliminen las cotizaciones de estos pagos en especie. Y lo han hecho mucho mejor. Así se hace lobby.

Primer paso de hacer lobby eficientemente: no soy yo, eres tú

Hasta una reforma de 2013 los pagos en especie en tickets restaurante estaban libres de cualquier impuesto. Pero a partir de ese año las cuentas de la Seguridad Social empezaron a resentirse y el Gobierno de Rajoy cambió la ley para que todos los pagos en especie tuvieran que pagar Seguridad Social (que no IRPF).

Desde entonces los restaurantes y empresas de tickets restaurant están luchando para que se revierta la medida. Está claro que cualquier fiscalidad sobre esta estructura por la que las empresas pagan dinero libre de impuesto a sus trabajadores pero que solo permiten gastarlo en su sector les perjudica. Pero en ningún momento hablan de que quieren acaparar ingresos, como decían los taxistas. Siempre hablan del usuario.

Cuando haces lobby es muy importante que parezca que lo que te preocupa es el interés general. Y por eso en el informe que han presentado recientemente “Estudio de Impacto de los Vales y Tarjetas de Comida” no hacen más que decir que si se quitaran las cotizaciones de estos ingresos aumentaría el empleo, la recaudación fiscal y los empleados serían más felices.

Claro, no dicen que lo que es seguro si se revierte dicha medida es que el sector contaría con ingresos extra y que el resto de cosas que tanto destacan son cientos de pájaros volando frente al pájaro en mano de los ingresos del Estado por las retribuciones en especie. No dicen que es más sano comer de tupper que en un restaurante todos los días. No dicen que están mirando exclusivamente por los intereses concretos de restaurante y empresas de vales. No. Solo hablan de las ventajas para el público y la economía en general.

Los taxistas tendrían que haberse enfocado ahí, aunque lo tenían más difcil. Tendrían que haber dicho que su servicio es mucho mejor que el de los VTC y que para equiparalos los VTC tendrían que mejorar, por ejemplo con unos requisitos mínimos, conductores con carné especial, etc. Es complicado venderlo porque la experiencia de los VTC es equiparable (incluso superior) a la de los taxis, pero hay que intentarlo.

Las ventajas superan a los inconvenientes

El segundo punto que hay que tener claro cuando se hace lobby es que hay que enumerar brevemente los inconvenientes pero explicando que las ventajas las superan ampliamente. En el ejemplo de los vales restaurante explican que bajaría la recaudación social pero que se compensaría con mayor empleo en el sector y por tanto al final la recaudación sería superior (con unas cifras que nadie se puede creer).

Los taxistas deberían haber hecho lo mismo. En lugar de decir “queramos que los VTC no se puedan reservar de inmediato sino con 24 horas de antelación porque no queremos competencia” deberían haber dicho “reservar con antelación es un problema, pero el usuario no se ve afectado porque así logra un mejor servicio: hay más disponibilidad, hay menos contaminación y siempre tiene un servicio disponible (taxis) ante una emergencia; la calidad es lo primero”.

Usuario, usuario y usuario

Un lobby siempre tiene que dar apariencia de querer mejorar la experiencia de usuario. En el caso de los vales para restaurantes lo que quieren es que los pobres trabajadores no paguen impuestos por comer, que bastante tienen con tener que estar trabajando. En el caso de los taxis podrían haber puesto ejemplos: si los VTC siguen así van a destruir a los taxis, que dan servicio en todas las áreas mientras que los VTC se concentran en zonas rentables.

También podrían haber argumentado que los taxis tienen precios fijos todo el día mientras que los de los VTC cambian y que esto es peor para los usuarios (dejando de lado que estos precios fijos hacen que en momentos complicados los taxis desaparecen, eso se lo dejan al lobby de los VTC).

Cualquier regulación que alguien quiera que se apruebe tiene que ir con el sello de que es por el bien de los usuarios. Si los conductores de metro hacen huelga es porque hay pocos trenes, aunque luego dejen la huelga con aumentos de sueldo o con más días libres. Así se hace un lobby en condiciones.

En Europa es así

Otro argumento que hay que usar es poner referentes extranjeros. En el caso de los tickets restaurant el lobby argumentó que somos el único país de Europa que hace cotizar estas ayudas. Esto siempre ayuda, a pesar de que seamos pioneros (en el buen sentido) en muchas cosas (matrimonio gay, por ejemplo) decir que en Europa lo hacen de otra forma (que curiosamente es lo que queremos como lobby) es una estrategia que cala en la sociedad.

Todavía no he oido a los taxistas hablar de regulaciones en otros países. Solo en que quieren que los VTC dejen de operar como ahora. Lo han hecho muy mal.

Argumentos que podrían usar los taxistas en el futuro

Visto lo visto, los taxis necesitan realizar varias mejoras en su estrategia comunicativa. Aquí algunos ejemplos para futuras huelgas:

Contratar un buen lobby externo al sector que defienda sus intereses. Nada de peseto loco como portavoz ni el que dijo que Marlaska era gay como argumento en contra de las cargas policiales
Nada de bloquear en exceso las vías, esto pone en contra a la población. Protestas sí, pero sin cargar en exceso contra los posibles clientes
Todo enfocado al usuario. El argumento principal debe ser mejorar el servicio de los VTC: deben tener seguros especiales; los conductores deben tener un carnét de conducir especial; los conductores deben hacer un examen; los VTC deben esperar parados para que no contaminen; los VTC no pueden trabajar muchas horas porque es peligroso para el cliente… En definitiva, todo por el bien de los usuarios
Alguna concesión hay que hacer. Para que sea creíble es necesario que el sector del taxi explique que quieren mejorar su servicio pero que no pueden por su regulación se lo impide. Esto da credibilidad a las protestar frente a la población. El mejor ejemplo aquí sería implantar un precio fijo por trayecto, dejar de lado el taximetro, como hacen los VTC. A la gente le gusta los precios cerrados (que se lo digan a las empresas de telecomunicaciones).

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