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¿Qué Grecia se encuentra el nuevo Gobierno de Mitsotakis?

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El partido de centro-derecha Nueva Democracia fue restituido al poder en las elecciones nacionales del domingo en Grecia con 158 diputados en el parlamento de 300 escaños. El nuevo primer ministro Kyriakos Mitsotakis tiene, por lo tanto, una mano fuerte con la que cumplir sus promesas de campaña y espera transformar a Grecia en una economía favorable a la inversión.

Las políticas emblemáticas del partido incluyen medidas centradas en la bajada de impuestos, como la reducción del impuesto sobre las viviendas en un 30% en dos años y el impuesto de sociedades en un 50%.

Es la primera vez en la historia reciente de Grecia que un partido ha obtenido la mayoría con este tipo de políticas. El programa de Mitsotakis espera que la reducción de los impuestos estimule las tasas de crecimiento hasta un 4% para el año 2020, proporcionando el espacio fiscal para tales medidas.

Grandes expectativas por el cambio de Gobierno

Se esperaba la victoria de los conservadores de la oposición griega en las elecciones anticipadas. Las acciones de Atenas alcanzaron máximos no vistos desde febrero de 2015. La confianza del mercado hacia el maltrecho país de la zona euro podría seguir mejorando. Y las rentabilidades de sus bonos del Estado han alcanzado nuevos mínimos históricos… La TIR cotiza a poco más de un 2%.

Nueva Democracia parece bastante centrada en fortalecer la recuperación económica de Grecia. Propone una agenda de reformas continuas y de reducción de la carga tributaria del país en el tiempo, con el objetivo de fomentar la inversión y atraer más capital extranjero.

Las reformas adicionales pueden ayudar a fortalecer la economía, especialmente si mejora el sentimiento económico y se constituye a Grecia como un polo de atracción de capital, lo que podría ser más fácil si también hay más progreso en el sector bancario con una solución para reducir la morosidad del 45% del total de créditos.

Mientras que los inversores acogen con satisfacción la victoria, no será un cambio radical para la economía, entre otras cosas porque el gobierno seguirá estando limitado por su pertenencia a la moneda única y su acuerdo de vigilancia con la UE.

La herencia de Tsipras: Reformas de calado obligadas por los acreedores

En los últimos años, hay que reconocer el progreso realizado en el programa de ajuste de las reformas acordado con los acreedores bajo la mano de Alexis Tsipras. Si bien los progresos se han detenido a veces y los objetivos se han retrasado o no se han alcanzado, el impulso de las reformas parece estar cada vez más arraigado, con buenas perspectivas de nuevos progresos y un bajo riesgo de retroceso.

La recuperación económica de Grecia ha continuado. El PIB griego creció un 1,9% en 2018, impulsado principalmente por las exportaciones netas. Con un crecimiento real de las exportaciones del 8,7%, Grecia consiguió aumentar su cuota de mercado mundial tanto en bienes como en servicios, mientras que las importaciones se mantuvieron moderadas, gracias específicamente a la reducción de los costes laborales.

Nos encontramos con una economía griega que se ha abierto significativamente en los últimos años, y las exportaciones representan ahora el 36% del PIB, en comparación con el 22% en 2010. La competitividad ha mejorado notablemente, debido a una reducción significativa de los costes laborales (devaluación interna), y las exportaciones de bienes y servicios se han acelerado considerablemente durante 2018.

Al igual que España, el mercado laboral se caracterizaba por su disfuncionalidad. Pero reformas del mercado laboral griego están empezando a reflejarse en un fuerte crecimiento del empleo, que se ha mantenido en el 2% o más durante los últimos tres años, por encima del crecimiento medio del PIB nominal durante el período.

Según datos del Banco de Grecia y del Ministerio de Trabajo, los contratos de trabajo son cada vez más flexibles y la negociación salarial se realiza cada vez más a nivel de las empresas, y no a nivel del sector o de la industria, como ha sido el caso históricamente.

El dato más importante, si el desempleo era del 24,9% en 2015, al finalizar 2018 se había reducido hasta una tasa del 19,3%. Por supuesto, Grecia sigue en niveles estratosféricos pero no hay que negar la mejora evidente del país.

La flexibilización del mercado laboral, el cambio hacia la negociación salarial descentralizada y la reducción de la tradicionalmente alta protección del empleo, que actuó como un obstáculo para la contratación, han sido objetivos clave de las reformas del mercado laboral promulgadas en el marco de los programas de ajuste.

A pesar que Syriza no presentó un programa de privatizaciones en las elecciones de 2015, las privatizaciones han ido ganando terreno en el mandato de Tsipras y constituyen un paso positivo hacia la incorporación de expertos, capital e inversiones extranjeros, así como hacia la mejora de la competencia en los mercados nacionales.

Las reformas promulgadas, junto con la recuperación del crecimiento, han permitido a Grecia lograr un saneamiento presupuestario sustancial en los últimos años, con un saldo primario que se encuentra ahora firmemente en una situación de gran superávit y un saldo global también un superavit en los últimos tres años.

Los objetivos acordados con los acreedores griegos de la Eurozona se han superado, y por un amplio margen, desde 2015. Una parte importante de la mejora fiscal se debe a las medidas estructurales adoptadas durante el tercer programa de ajuste que finalizó en agosto de 2018, incluidas importantes reformas de las pensiones (hasta trece veces se han recortado las pensiones) y el sistema sanitario, así como a los esfuerzos por contener la masa salarial del sector público y el empleo que le han repercutido en fuertes movilizaciones.

Una contribución importante a los resultados presupuestarios globales ha sido la de la factura de intereses, que ha disminuido en más de un 16% desde 2015, gracias a las medidas de alivio de la deuda concedidas por la zona del euro. Incluso suponiendo que en el futuro se consiga financiación de mercado a tipos de interés más elevados, la factura de intereses se mantendrá prácticamente estable en los próximos años en torno al 3% del PIB.

La otra herencia… Una gigantesca deuda que hay que hacer frente

El gran problema que arrastra Grecia es su deuda pública… Tsipras deja el Gobierno con una deuda pública del 181% sobre el PIB. No obstante, como mínimo no se ha desbocado durante los años de su mandato y se espera que disminuya hasta el 168,9% del PIB en 2020 debido a la recuperación del crecimiento y a los elevados superávit primarios.

Los acreedores acordaron financiación vía un paquete que ampliaba tanto el plazo medio de vencimiento de los préstamos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (la mayor parte de la financiación de Grecia en la zona del euro, que asciende a cerca de 131.000 millones de euros, es decir, el 70% del PIB) como el período de gracia de los intereses adeudados en diez años. Grecia sólo tendrá que empezar a pagar los préstamos de la en 2033.

Este paquete, junto con el mantenimiento de unos sólidos resultados fiscales, garantizará que las necesidades brutas de financiación de Grecia sean bajas en los próximos años, en torno al 10% del PIB hasta 2032. Además, los acreedores de la Eurozona se comprometieron a revisar de nuevo el perfil de la deuda de Grecia en 2032 y a proporcionar un alivio adicional en caso necesario (siempre que Grecia siga cumpliendo sus compromisos). Ningún otro soberano se beneficia de niveles similares de apoyo.

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